Falsos mitos en medicina
Publicado 18 Enero 2008 en General.Numerosas creencias populares en el ámbito de la salud siguen vigentes a pesar de que muchas no se sustentan en ninguna evidencia científica
El último número del año de la revista ‘British Medical Journal’ incluye un curioso artículo en el que se revisan una serie de mitos populares, entre los que destaca que leer con escasa luz daña la visión o como la idea de que sólo utilizamos una pequeña parte de nuestro cerebro. Los resultados revelan que todas estas creencias no tienen fundamento alguno.
Partiendo de una lista más extensa, los autores del estudio, dos pediatras de la Indiana University School of Medicine, han seleccionado siete mitos sobre la salud con el objetivo de analizarlos mediante las evidencias disponibles para validarlos o refutarlos. En el artículo recogen creencias diversas que van desde la cantidad de agua que es preciso ingerir, hasta efectos considerados perjudiciales de determinado tipo de alimento o de dispositivos eléctricos, como el ordenador o el móvil.
Agua en la justa medida
Una de las aseveraciones se refiere a la necesidad de beber ocho vasos de agua al día. Al parecer la recomendación se remonta al año 1945 en el que se remarcaba que un adulto necesita consumir un mililitro de agua por cada caloría de alimentos, lo que equivale aproximadamente a unos 2,5 litros de agua diarios. Por otra parte, el nutricionista Frederick Stare, recomendaba sin base alguna, consumir de seis a ocho vasos de agua diarios.
En condiciones normales, las necesidades diarias de ingesta de líquidos se cumplen sin problemas con una dieta equilibrada y con la ingesta habitual de agua y de otros líquidos como leche, zumos o infusiones. La cantidad de agua que se ingiere debe adecuarse a las condiciones de temperatura y actividad física, ya que en ambientes calurosos o en caso de abundante sudoración, las pérdidas hídricas por el sudor son mayores por lo que se necesitará un mayor aporte de líquidos.
Beber agua en exceso no reporta beneficios salvo en casos concretos y, además, en pacientes con insuficiencia cardiaca o insuficiencia renal puede resultar perjudicial por la dificultad que les supone eliminar los líquidos que se ingieren en exceso.
El cerebro, ¿infrautilizado?
Una creencia muy extendida es la de que utilizamos sólo una pequeña parte de nuestra capacidad cerebral. La idea de que únicamente utilizamos en 10% de nuestro cerebro se ha mantenido durante muchos años, a pesar de todos los avances neurocientíficos. Al parecer esta aseveración se atribuye a Albert Einstein, aunque no hay claras referencias que confronten el hecho. Los expertos creen que, probablemente, surgió a principios del siglo pasado al intentar promover el desarrollo de las capacidades personales, dando por sentado que cada individuo tenía múltiples habilidades latentes.
Los investigadores señalan que esta falsa creencia está desmentida por estudios realizados en pacientes con daño cerebral en los que se ha constatado que la lesión de un área cerebral tiene efectos específicos sobre las capacidades motoras, mentales y conducta. Los estudios sobre el metabolismo cerebral o mediante imágenes muestran que se utiliza mucho más del 10% de la capacidad intelectual y no ponen de manifiesto zonas inactivas.
Móvil sin riesgo
Uno de los últimos mitos incorporados como válidos es que el uso de teléfonos móviles puede causar interferencias con algunos dispositivos médicos, lo que ha llevado a la mayoría de los hospitales a prohibir su uso. Existe cierta evidencia de que pueden provocar, en determinadas condiciones, alteraciones en el mecanismo de alarma de algunos monitores, disfunciones en bombas de infusión o lecturas defectuosas de monitores cardiacos, entre otros. Sin embargo, un estudio efectuado en el Reino Unido demostró que los móviles interfieren en menos del 4% de los dispositivos hospitalarios y siempre que se utilicen a una distancia menor de un metro; únicamente se reportaron efectos de cierta gravedad en menos del 0,1% de los casos.
Por otra parte, en un estudio similar efectuado en la Clínica Mayo en el 2005, la incidencia de interferencias relevantes fue del 1,2%. La investigación indica que los aparatos de música portátiles para escuchar CD también pueden causar lecturas anómalas en registros de electrocardiografía si se emplean cerca de estos aparatos.
El uso extensivo que se hace de la telefonía móvil ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a considerar los potenciales riesgos que pueda comportar para la salud. Los estudios epidemiológicos efectuados no demuestran de forma fehaciente que la exposición a los campos de radiofrecuencia emitidos por los móviles incremente el riesgo de padecer cáncer o cualquier otra enfermedad. No obstante, se han descrito efectos como alteraciones de la actividad cerebral, de los tiempos de reacción y de las características del sueño que aparentemente carecen de importancia.
Más sin fundamento
Otra de estas afirmaciones sin fundamento que se impugnan en el artículo es la que se refiere al crecimiento del pelo y las uñas después de la muerte. Los autores consideran que se trata tan sólo de una ilusión óptica causada por la retracción de la piel a consecuencia de la deshidratación que se produce después del fallecimiento. Explican además que el crecimiento del pelo y las uñas requiere una compleja interacción de la regulación hormonal que no existe después de la muerte.
También intentan explicar por qué se cree que después de un afeitado el pelo crece más fuerte, rápido y con mayor vigor, y consideran que también se trata de una ilusión óptica: después del afeitado, el pelo que crece no posee el estrechamiento del final del pelo no cortado, lo que da la impresión de grosor y fortaleza.
Clásicamente se ha asegurado que comer pavo produce somnolencia. Este hecho esta basado en el supuestamente alto contenido de triptófano en la carne de esta ave. Este aminoácido está relacionado con el sueño y con el humor, y puede provocar somnolencia. No hay evidencia de que, actualmente, la carne de pavo contenga mayores niveles de triptófano que la de pollo. Es probable que este mito, explican los autores, sea debido a que a menudo el consumo de pavo se produce en el contexto de celebraciones en las que, además, se ingieren en abundancia otros alimentos junto con bebidas alcohólicas.
Fuente: consumer.es
1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO
EVISTA 60 mg comprimidos recubiertos con película.
2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA
Cada comprimido recubierto con película contiene 60 mg de hidrocloruro de raloxifeno, equivalentes a 56 mg de raloxifeno base.
Excipiente:
Lactosa (149.40 mg)
Para la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.
3. FORMA FARMACÉUTICA
Comprimidos recubiertos con película. Comprimidos blancos, de forma elíptica, con el código 4165 impreso.
4. DATOS CLÍNICOS
4.1 Indicaciones terapéuticas
EVISTA está indicado para el tratamiento y la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. EVISTA reduce de forma significativa el riesgo de fracturas vertebrales osteoporóticas, pero no de fracturas de cadera.
En el momento de elegir entre EVISTA u otros tratamientos, incluyendo estrógenos, para una mujer posmenopáusica concreta, hay que tener en cuenta los síntomas de la menopausia, los efectos sobre los tejidos uterino y mamario, así como los riesgos y beneficios cardiovasculares (ver sección 5.1).
4.2 Posología y forma de administración
La posología recomendada es de un comprimido al día por vía oral; se puede administrar a cualquier hora del día, sin depender de las comidas. No es necesario ajustar la dosis en pacientes de edad avanzada. Debido a la naturaleza de la enfermedad, se prevé que EVISTA se utilice como tratamiento a largo plazo.
En mujeres con una dieta baja en calcio generalmente se recomienda administrar suplementos de calcio y vitamina D.
1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO
EVISTA 60 mg comprimidos recubiertos con película.
2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA
Cada comprimido recubierto con película contiene 60 mg de hidrocloruro de raloxifeno, equivalentes a 56 mg de raloxifeno base.
Excipiente:
Lactosa (149.40 mg)
Para la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.
3. FORMA FARMACÉUTICA
Comprimidos recubiertos con película. Comprimidos blancos, de forma elíptica, con el código 4165 impreso.
4. DATOS CLÍNICOS
4.1 Indicaciones terapéuticas
EVISTA está indicado para el tratamiento y la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. EVISTA reduce de forma significativa el riesgo de fracturas vertebrales osteoporóticas, pero no de fracturas de cadera.
En el momento de elegir entre EVISTA u otros tratamientos, incluyendo estrógenos, para una mujer posmenopáusica concreta, hay que tener en cuenta los síntomas de la menopausia, los efectos sobre los tejidos uterino y mamario, así como los riesgos y beneficios cardiovasculares (ver sección 5.1).
4.2 Posología y forma de administración
La posología recomendada es de un comprimido al día por vía oral; se puede administrar a cualquier hora del día, sin depender de las comidas. No es necesario ajustar la dosis en pacientes de edad avanzada. Debido a la naturaleza de la enfermedad, se prevé que EVISTA se utilice como tratamiento a largo plazo.
En mujeres con una dieta baja en calcio generalmente se recomienda administrar suplementos de calcio y vitamina D.
1. NOMBRE DEL MEDICAMENTO
EVISTA 60 mg comprimidos recubiertos con película.
2. COMPOSICIÓN CUALITATIVA Y CUANTITATIVA
Cada comprimido recubierto con película contiene 60 mg de hidrocloruro de raloxifeno, equivalentes a 56 mg de raloxifeno base.
Excipiente:
Lactosa (149.40 mg)
Para la lista completa de excipientes, ver sección 6.1.
3. FORMA FARMACÉUTICA
Comprimidos recubiertos con película. Comprimidos blancos, de forma elíptica, con el código 4165 impreso.
4. DATOS CLÍNICOS
4.1 Indicaciones terapéuticas
EVISTA está indicado para el tratamiento y la prevención de la osteoporosis en mujeres posmenopáusicas. EVISTA reduce de forma significativa el riesgo de fracturas vertebrales osteoporóticas, pero no de fracturas de cadera.
En el momento de elegir entre EVISTA u otros tratamientos, incluyendo estrógenos, para una mujer posmenopáusica concreta, hay que tener en cuenta los síntomas de la menopausia, los efectos sobre los tejidos uterino y mamario, así como los riesgos y beneficios cardiovasculares (ver sección 5.1).
4.2 Posología y forma de administración
La posología recomendada es de un comprimido al día por vía oral; se puede administrar a cualquier hora del día, sin depender de las comidas. No es necesario ajustar la dosis en pacientes de edad avanzada. Debido a la naturaleza de la enfermedad, se prevé que EVISTA se utilice como tratamiento a largo plazo.
En mujeres con una dieta baja en calcio generalmente se recomienda administrar suplementos de calcio y vitamina D.