La mayor prevalencia de patologías neurológicas dispara la I+D
Publicado 7 Abril 2008 en General, Estudios.Un mayor conocimiento fisiopatológico de las enfermedades, la mayor esperanza de vida de una población cada vez más afectada por trastornos neurológicos relacionados con la edad y una creciente demanda de mayor calidad de vida hacen de la I+D en neurología un campo tan necesario para los pacientes -que muchas veces no encuentran soluciones satisfactorias con los tratamientos disponiblescomo rentable para la industria farmacéutica.
Así lo atestiguan los datos que maneja la patronal norteamericana de la industria farmacéutica, Phrma, que acaba de publicar un informe que cifra en 547 los medicamentos en desarrollo para tratar las patologías neurológicas. Este número es realmente llamativo si se compara con el que ofrecía la patronal en su anterior informe sobre I+D en neurología, que data de 2006, y que cifraba en 241 los fármacos en desarrollo en aquel año para las mismas dolencias.
Entre las áreas más beneficiadas por la investigación destacan el dolor, con 171 medicamentos en desarrollo; el Alzheimer, con 82 fármacos; los tumores cerebrales, con 58, y la esclerosis múltiple, con 46. Por detrás se encuentran el Parkinson, con 30 fármacos en desarrollo; la migraña, con 29; la epilepsia, con 26, y el ictus, con 23. Otros fármacos en I+D se dirigen contra patologías menos prevalentes como enfermedad de Hungtington, miastenia grave, daños en la columna vertebral o síndrome de piernas inquietas.
La patronal norteamericana señala que el esfuerzo investigador tratará de paliar no sólo los problemas de salud, sino también los enormes gastos económicos que generan estas dolencias. Tan sólo los costes anuales del Alzheimer, detalla, se elevan a 148.000 millones de dólares en Estados Unidos. Expertos consultados por CF justifican la amplia inversión en I+D en este área al señalar que hay un “enorme” campo abierto a la investigación farmacológica en patologías neurológicas.
José Álvarez Sabín, jefe de la Unidad Neurovascular del Hospital Valle de Hebrón (Barcelona), asegura que las patologías neurológicas están dentro de las enfermedades humanas que están experimentando un mayor incremento, sobre todo las que dependen de la edad, como el Alzheimer o las enfermedades vasculares. Además, Ana Frank, jefa del Servicio de Neurología del Hospital Universitario La Paz (Madrid), afirma que “los fármacos disponibles no ofrecen soluciones al 100 por cien ni mucho menos, por lo que es necesario seguir desarrollando nuevos medicamentos para estas patologías, algunas muy prevalentes”.
Según esta experta, entre las áreas con mayores carencias farmacológicas están algunas formas de dolor neuropático, que no está totalmente controlado. En este campo, señala Álvarez Sabín, “en los últimos años estamos asistiendo a una auténtica explosión de investigación y desarrollo de nuevas dianas. Antes sólo había tratamiento analgésico y no se diferenciaba el dolor por fractura o por una neuropatía, por ejemplo”. El experto señala que algunos de los fármacos en dolor están previstos a corto plazo, como es el caso de los antagonistas del péptido relacionado con el gen de la calcitonina, para las crisis de migraña, que podrían estar disponibles en un año.
En cuanto a enfermedades neurodegenerativas, el Alzheimer es una preocupación principal: “Los fármacos que existen son a todas luces insuficientes porque son meramente paliativos”, comenta Frank. Según Álvarez Sabín, aparecerán nuevos fármacos en breve, entre los que destaca tarenflurbil, un modulador de la gamma-secretasa, que actúa contra la proteína beta amiloide, que provoca la muerte neuronal. La inmunización con anticuerpos monoclonales y vacunas también se está investigando.
Prevenir el ictus
Los expertos hacen especial mención al “gran capítulo de las enfermedades cerebrovasculares, que son la primera causa de muerte en mujeres y la tercera en toda la población después de los infartos de miocardio y del cáncer”, señala Frank, quien afirma que se requieren nuevos fármacos para la fase aguda del ictus que intenten evitar las graves secuelas que a veces genera. Álvarez Sabín destaca que se están ensayando fibrinolíticos que permitan ampliar la ventana terapéutica en ictus, mientras que también se trabaja en fármacos para prevenir estos accidentes cerebrovasculares: nuevos anticoagulantes como los inhibidores de la trombina, que evitarían controles tan frecuentes como los que se requieren con el actual Sintrom.
El dolor, el más estudiado
La última Encuesta Nacional de Salud revelaba que el dolor es la patología para la que los españoles se medican más. Sin embargo, esta patología, con sus diversos tipos y orígenes, dista de estar controlada, por lo que no extraña que la mayoría de los fármacos en la I+D neurológica se dirijan a paliarlo. Según Cristina del Pozo, de la Unidad del Dolor del Hospital Puerta de Hierro (Madrid), el aumento en el consumo de analgésicos obedece a una doble causa: por una parte, al desarrollo de nuevos fármacos para el tratamiento del dolor y, por otra, al conocimiento y demanda de los pacientes con dolor que exigen soluciones.
Para esta experta, la investigación “progresa en buena línea”, aunque sitúa como principales carencias los efectos secundarios de los diferentes fármacos, “máxime cuando es habitual el empleo de una combinación de fármacos y frecuentemente de diferentes tipos”, así como el control del dolor neuropático, con sus múltiples expresiones sintomatológicas que “requieren un esfuerzo de combinación de fármacos y, en no pocas ocasiones, de técnicas intervencionistas”.
Fuente: correofarmaceutico.com
Para los interesados en neurología, he encontrado un sitio web con artículos de las revistas BMC Neurology y BMC Neuroscience traducidos al español. La calidad de las traducciones es muy desigual, pero en general los artículos se pueden seguir perfectamente.